miércoles, 3 de diciembre de 2008

El Plan Zapatero


Si sumamos el volumen de los proyectos para Oviedo que recoge ya el proyecto de presupuestos del Gobierno del Principado- finalización del HUCA, Museo de Bellas Artes, Losa de Santullano, etc- más los que sufraga el Gobierno del Estado - Museo arqueológico, ayuda a la ópera, archivo histórico, etc-, más los que provienen del Plan URBAN, sufragado por la administración europea y añadimos esos más o menos 38 millones que como si de "un plan de choque" se tratara le corresponderán a Oviedo como consecuencia de la puesta en marcha de denominado "Plan Zapatero", descubriremos que en el año 2009, la práctica totalidad de los recursos económicos que se inviertan en la ciudad, procederán de otras administraciones, mientras la nuestra, la de Oviedo, invierte todo lo que tiene en devolver a los bancos - con sus intereses- lo que debe.


Creo que es una buena oportunidad para invitar a reflexionar a los partidarios del aquel simplista y falso slogan del "cerco a Oviedo", pero sobre todo es una buena oportunidad para reflexionar sobre el valor de nuestros impuestos en tiempos de crisis.


Cuando en este principio de siglo insistimos tanto en la necesidad de relacionar directamente el valor de un político con su capacidad de gestión, estamos hablando en realidad de ideología. No puede ser que ahora algunos nos hablen de tiempos malos para todos, mientras que los buenos solo fueron para unos cuantos. El empeño del Alcalde de Oviedo de hacerse inmortal a costa de faraónicas y las más de las veces, inútiles macroobras que acabaron en beneficios bancarios ha convertido a nuestra economía local en un desecho de facturas en las que es improbable encontrar ya partidas inversoras.


Los ciudadanos seguimos pagando impuestos, incluso más impuestos que antes, pero en tiempos de crisis es cuando de verdad necesitamos y miramos toda esa red de apoyo que significan los servicios públicos y que nos permiten sobrevivir mal que bien aeste momento. Es entonces cuando si utilizas una escuela pública infantil de cero a tres años puedes ahorrarte el dinero de una guardería y seguir trabajando o puedes seguir haciendo deporte en espacios públicos y sensiblemente más baratos que los privados. Lo poco que nos queda después de pagar la hipoteca puede servirnos para vivir. Pero para eso tienen que existir esos servicios públicos y es entonces cuando descubrimos que hacen más bonita a la ciudad que ningún Calatrava o ningún campo hípico o ninguna farola de alto consumo energético.


Ese el valor del Plan Zapatero y la diferencia entre gestores que piensan en los ciudadanos y gestores que piensan en ganar elecciones. Es decir, es la diferencia entre buenos y malos gestores, que hoy se traduce, a veces dramáticamente, en la diferencia de respuesta ante la crisis de la Administración del Estado y de la del Ayuntamiento de Oviedo.

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